domingo, 12 de febrero de 2017

Chema Madoz

José María Rodríguez Madoz (Chema Madoz) nació en Madrid en 1958. Cursó la carrera de Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid al tiempo que estudiaba fotografía en el Centro de Enseñanza de la Imagen.En 1985 tiene lugar su primera exposición individual y, con el paso de los años, su proyección se hace cada vez más internacional, exponiendo en diferentes galerías y museos europeos y americanos.

En España es, además, uno de los fotógrafos más conocidos y, dada la fuerza y originalidad de su trabajo, es frecuente ver sus obras en portadas de libros y revistas de disciplinas muy diversas.


Aunque en algunas de sus primeras obras aparecían seres humanos, desde la década de los noventa, Chema Madoz ha centrado su trabajo en la fotografía de objetos a los que modifica o acentúa alguna cualidad convirtiendo las obras en auténticos poemas visuales. Madoz se considera un escultor de objetos que trabaja desde el punto de vista de un fotógrafo y utiliza la fotografía como registro de la memoria.Quizá el atractivo de la obra de Madoz sea a la vez su mayor dificultad: conseguir imágenes tan poderosas a partir de objetos cotidianos que, sometidos a diversas transformaciones, producen un efecto sorprendente.



La fuerza de las imágenes de Madoz hace que sea de uso frecuente en portadas de libros o revistas así como en publicidad.


Cuando se observa una fotografía de Chema Madoz se comprende que no es lo mismo mirar que ver. Mirando consigue dar una vuelta a lo que tenemos delante y simplemente vemos sin pararnos a observar. Y es que la fotografía de Madoz no tiene artificios, ni colores que la maquillen. Sus imágenes tienen perspectiva, sobriedad y creatividad, son sinceras y directas. Quizás la mejor palabra para definir sus obras sea sencillez, aunque no en todas sus acepciones o con todos sus matices, porque si algo ofrecen en su creación. 


Y aquí mi aportación al estilo tan característico de este fotógrafo.

"Botas de campo". Foto: Dani Martín.

jueves, 2 de febrero de 2017

La fotografía macro

Una de las especialidades más atractivas de la fotografía, es la fotografía macro, gracias a la posibilidad que nos brinda llenar el monitor con detalles que a primera vista pasan desapercibidos.

Denominamos macrofotografía a la fotografía de sujetos cuyo tamaño de captación es igual o superior al de nuestro sensor. Si el tamaño de los elementos fotografiados es entre 1 y 10 veces superior, estaríamos hablando de fotografía de aproximación.


¿Qué se necesita?

Objetivos Macro.
El principal problema de los objetivos normales, es la imposibilidad que tienen para enfocar a distancias muy cortas y llenar el encuadre con objetos pequeños, por eso lo más recomendable son los objetivos macro. Estos objetivos están diseñados específicamente para enfrentarse a estos problemas y alcalzar relaciones de reproducción de 1:1.

Lentes de aproximación.
También podemos colocar una lente de aproximación en la lente del objetivo, esto hace converger los rayos de luz facilitando el acercamiento. Suele medirse en dioptrías.

Anillos de inversión
Invirtiendo el objetivo de posición conseguiremos por ejemplo que un gran angular, que está diseñado para "sacar algo muy grande" al tamaño de nuestro sensor, lograremos un acercamiento importante. Gracias a los anillos de inversión conseguiremos fijar el objetivo de manera inversa a la que fue pensado originalmente. El problema es que debemos cerrar el diafragma manualmente antes de realizar la exposición (algo poco frecuente en muchos objetivos actuales) y la pérdida de algunas funciones de la cámara debido a que no están unidos los contactos que unen el objetivo con la CPU.

Anillos o tubos de extensión.
Fueron los accesorios utilizados para la realización de estas fotografías. La estrategia de este accesorio es la de separar el objetivo del sensor por medio de unos anillos interpuestos, de este modo la proyección que llega al sensor de la imagen que entra por la lente se verá ampliada.


Fuelles
Pensado para tener la misma aplicación que los tubos de extensión, separar la lente del sensor para magnificar la proyección, pero con la ventaja de poder separar o acercar de forma progresiva gracias a un raíl.

miércoles, 1 de febrero de 2017

La mesa de bodegón

Un bodegón, también conocido como "naturaleza muerta", representa objetos inanimados, generalmente objetos cotidianos que pude ser naturales (animales de caza, frutas, flores, comida, etc..) o hechos por el hombre (utensilios, herramientas, antigüedades, libros, joyas, etc..)

Una rama del bodegón, es el que va destinado a la fotografía publicitaria o de producto. Tanto para una tienda online como para campañas publicitarias, la fotografía es el medio a través del cual un cliente conocerá un artículo. La labor del fotógrafo es conseguir una imagen que marque la diferencia respecto a la competencia, un elemento indispensable para esta tarea es la mesa de bodegón. Una mesa de bodegón es básicamente una estructura de metacrilato o plexiglás que sirve como fondo infinito para la realización de fotos de producto y bodegones.